jueves, 16 de febrero de 2017

DILEMA DE ESTAR EN PARÍS Y NO ESTAR


© Amaurys García Calvo, París, 2016.
Qué será cuando acaben de faltarme
los que ya me faltan.
En las noches de París
brillan suposiciones de náufrago
el hambre
pensar que rayando el vidrio
un hombre vive y ayuda a vivir
el hambre de los míos no iba a terminarse
[ con mi marcha.
Esta manía puente colgante
sobre las calles
sobre un verso
de tragarme el frío de París y llorarlo
como un hombre que a pesar de sus enormes abrigos
se muere de frío
y termino pensando
frente al café humeante
qué sería si volviese

París no cree en el destino
no permite
volver del todo hacia atrás y querer
de nuevo
a los que ya no te aman
ni amar del modo que merecen los que aún te piensan.

© Amaurys García Calvo, París, 2016.

A. G. C., 2008.

viernes, 27 de enero de 2017

POEMITA PA’IR TIRANDO



© Amaurys García Calvo, Lyon, 2013.
A lo largo de su espuma de su piel
resurjo
frente a la ventana
ahí está 
cálido
mi sofá y yo nos entendemos
repasamos la lista
tenemos tiempo para apellidos
cumpleaños
los eventos que bordan
la condición del inútil
el sofá me tiñe su mente de blanco.
No hay imagen novedosa
ni hasta aquí
ni en lo adelante.
Se puede soltar pues
el “schu” propio de gente elevada
¡shúuuuuuu!
shúuuuuuu de lástima.
El pacotillero poético
ese adicto a la metáfora
gruñe a mi entelequia del sofá-hombre
y su menosprecio está casi justificado
pero mi sofá y yo punteamos
de vuelta
al inútil conceptual
a ese que no puede emitir dulcemente un “shu”
al insalvable
que lamenta
que se retuerce 
derechito
que añora y esconde
en alguna parte
su propio sofá.

© Amaurys García Calvo, Lyon, 2013.

A. G. C., 2016.

domingo, 13 de noviembre de 2016

DILEMA DEL SÉPTIMO AÑO EN PARÍS





Concluyo que el aire va de pulmón a pulmón
da la vida
y sigue siendo el mismo
medio donde se mueven el sonido del despertador
y el pelo del escriba bajando el edificio
delante de la velocidad.
Sufro el dilema del acierto
hoy el camino es previsible
suena un despertador y me aseo
sorbo el café y parto a mi espera
la espera de todos
mientras
sin piedad
demoran las bifurcaciones.
El camino anda su propio curso
su juego de azar
o apuestas o apuestas
cada dirección puede ser la oportunidad
pero de tanta espera
confundo el sonido del despertador
y sigo siendo el que soy
el escriba
el guarda
el jardinero
el padre atolondrado
el del paso de peatones
el de su madre a la deriva
el de la deuda el de la deuda el de la deuda
el cubano que se fue
el que habla de París y no puede soportar
el precio del café en estas orillas.

© Amaurys García Calvo, 2016.


A. G. C., 2008-2016.