jueves, 27 de octubre de 2016

DILEMA PARA DEJAR MORIR UN BONSAI





Alguien dejó en mis manos
un árbol
y dijo que el amor duraría como la vida en el obsequio.
Mas los presagios no tuercen
continúan el cauce
y el árbol murió
sin remordimientos
su de repente anunciado.
Hoy
cuando aquel cauce deriva
en ese punto que se marcha
pienso
cuán extensa pudo ser la otra vida del árbol
qué aromas
si mirando el otro punto posible
este
pudiera decir
alguien soltó en mis espaldas un cauce
y creyó que el amor
ese todo pétreo
inabarcable
se perpetuaría en el impulso.


A. G. C., 2005.

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